Las inversiones exitosas no tienen por qué ser complicadas. Sin embargo, ser un inversor exitoso implica controlar nuestras emociones y apoyarnos en nuestra capacidad para tomar decisiones lógicas.

Por Nicolás Arieu

“La clave para el éxito en las inversiones es la disciplina emocional. Si la inteligencia fuera la clave, habría mucha más gente haciendo dinero. Sé que esto sonará cliché, pero la razón más importante por la que las personas pierden en los mercados financieros es que no minimizan sus pérdidas”.

Victor Sperandeo, autor de “Trader Vic – Methods of a Wall Street Master”

Para tener éxito en el mundo de los mercados, debes estar dispuesto a reforzar el que estoy seguro es el punto más débil de tu plan de inversión.

Ese punto débil eres TÚ:

Cualquiera puede abrir una cuenta en un bróker, suscribirse a un servicio de información de trading diario y leer diarios como el Wall Street Journal o seguir las novedades de CNBC. Sin embargo, nada de esto determinará si terminarás siendo exitoso con el paso del tiempo.

Verás, la clave de éxito en la Bolsa yace en tres cosas:

• Tu voluntad para controlar tu ego.

• Tu capacidad de comprender y procesar tus emociones.

• Tu compromiso por escuchar al mercado y no a los comentaristas de los medios financieros.
Me explico: si bien en los círculos financieros es común escuchar ideas en torno al miedo y la codicia, pocos inversores realmente se percatan de lo dañino que puede ser un ego inflado a la hora de invertir.

Por ejemplo, los traders que se creen demasiado muchas veces tienen problemas para recortar las pérdidas de sus inversiones fallidas.

En lugar de vender sus posiciones perdedoras y admitir que su tesis de inversión fue incorrecta, los de “ego inflado” dejan que su portafolio se llene de acciones perdedoras y que su balance se corroa día a día.

¿Qué significa esto? Simple: que una cartera exitosa NO hay espacio para un ego inflado. En el mundo de las inversiones, solo nos interesan las acciones que dan ganancias. Por lo tanto, si una posición abierta tiene un rendimiento pobre y cae por debajo de tu precio límite, véndela sin vacilar ni preocuparte en lo más mínimo por tu orgullo.

El miedo y la codicia no tienen cabida en un plan financiero bien pensado y basado en la lógica y el control de riesgos. Antes de comprar una acción, comienza por identificar el punto en el que fijarás tu stop-loss. Dicho de otra forma, nunca inviertas en acciones sin saber primero a qué altura venderás si las cosas no salen como pensabas.

Al saber exactamente en qué punto venderás tus acciones si tu jugada no va según lo planeado, sacas el miedo y el error humano de la ecuación. Y al incrementar gradualmente tu trailing-stop para proteger cualquier ganancia que acumules, evitarás que sea la codicia la que tome el control.

Recuérdalo: ni el miedo ni la codicia te harán ganar dinero.

Al contrario, si les permites a tus emociones tomar el control a la hora de “jugar” en los mercados, te garantizo que te impedirán alcanzar el éxito que quieres (y puedes) tener.

Ahora, quiero aclarar: ser un inversor exitoso no se basa en suprimir tus emociones, sino en reconocerlas, procesarlas y luego tomar decisiones acertadas basadas en hechos, en lugar de basadas en el miedo o la codicia.

Es especialmente sencillo sucumbir ante el miedo. Un ejemplo: hace un tiempo vi un anuncio que decía: “¡¡¡Crisis en Estados Unidos este 12 de octubre!!!”

No le hice caso. Pero me enseñó una lección importante.

Sucede que muchas personas venden productos realmente malos que no ayudan a nadie. No llegaría a llamarlos estafadores (aunque algunos sí lo son), sino que diría que son individuos tratando de ganarse la vida y simplemente no saben cómo.

Vivimos en una economía que intenta acaparar tu atención desde todos los ángulos, en todo momento. Por eso, para que escuches lo que tienen para decir, los vendedores tienen cosas extravagantes.

Tienen que decir cosas como la que te comentaba: “¡¡¡CRISIS EN ESTADOS UNIDOS EL 12 DE OCTUBRE!!! ¡HAZ CLIC AQUÍ PARA PROTEGERTE ANTES DE QUE SEA MUY TARDE!”

Ahora bien, ¿quiere decir eso que este vendedor es un estafador? No necesariamente. La gente intentando llamar tu atención pueden ser buenas o malas personas. El tema es que buenos o malos debe usar las mismas tácticas.

Ahora, supongamos que el 99% de estos anuncios (y los productos) son estafas.

Hay un 1% que no lo es.

¿Y qué puede hacer este 1%? Ellos también tienen que vender su producto. Tienen que llamar tu atención. Y en realidad, es aún más importante que escuches lo que tienen para decir, porque tiene realmente un producto que te dará resultados.

Quien ofrezca este producto real tiene dos opciones:

Opción # 1: hacer un anuncio que diga: “Hola, perdona la molestia. Soy una buena persona y tengo un producto bueno que quiero venderte. Por favor haz clic aquí”.

O la opción # 2: “¡¡¡CRISIS EN ESTADOS UNIDOS ESTA NOCHE A MEDIANOCHE!!! ¡¡¡Mira cómo sobrevivir e incluso hacer dinero!!!”

¿Cuál elegirías tú si fueras ese 1%?

Mi propia “tercera vía”
Detesto cómo los medios financieros asustan a la gente para que piensen que deben “¡COMPRAR YA!”, o “¡VENDER AHORA!”. Para mí, ése es el 99% del que te hablo.

Ahora, tampoco podemos ignorar todo, porque conseguir la seguridad financiera es una parte esencial en el largo proceso de tomar el control de tu vida.

Afortunadamente, a través de mucho ensayo y error, he descubierto una estrategia que una y otra vez me ha resultado muy efectiva a la hora de invertir en los mercados, y que en realidad es bastante simple.

Al igual que con cualquier otra cosa, existe un reducido grupo de inversores, el famoso 1%, que está extremadamente preparado y que investiga en profundidad antes de invertir. Estos son quienes entienden las tendencias más importantes del mercado y quienes están dispuestos a ir contra la corriente e invertir en las firmas que los medios tradicionales ignoran.

Cuando era más joven no comprendía bien el valor de esto, pero ahora es el único enfoque que tomo a la hora de invertir. Tu dinero es demasiado valioso como para apostarlo a ciegas.

Entonces, el secreto es seguir a este 1% de los inversores y al dinero inteligente, y fijarse en qué están invirtiendo. Estar al tanto de por qué compran y aprender por qué venden. Y en lugar de descubrir por ti mismo qué acciones encajan en el “99%”, perdiendo plata en el camino, simplemente únete a ese 1%.

La clave es establecer una red de genios reales que hagan el trabajo duro por ti.

Por último, si tienes algo de tiempo para seguir estos temas más allá de tus obligaciones habituales, te pido que por favor uses ese tiempo en escuchar bien al mercado y no a los “expertos” de los grandes medios financieros, a lo que dicen otras publicaciones financieras o lo que se habla en los foros de internet.

La Bolsa siempre está dispuesta a decirte lo que está tratando de hacer. Todo lo que necesitas hacer es escuchar. 

Pero no a los “expertos” del 99%.

Las inversiones exitosas no tienen por qué ser complicadas. Sin embargo, ser un inversor exitoso implica controlar nuestras emociones y apoyarnos en nuestra capacidad para tomar decisiones lógicas.

Que tu dinero trabaje por ti.

Nicolás Arieu,

Nicolás M. Arieu es editor para Especulación Inteligente y Micromovimientos Millonarios para Estrategias Alpha en Agora Publicaciones.