Cualquier retroceso en las próximas semanas debería resultar en una excelente oportunidad para capturar ganancias de los inversores emocionales que siempre están un paso atrás.

Por Zach Scheidt

“¡No volveré a hacer ESO nunca jamás!”

Caleb, mi hijo de 6 años, nos saca una sonrisa al menos una vez por día. Todo el que tenga un hijo pequeño sabe de lo hablo.

Después de intentar deslizarse por el pasamanos de la escalera y quebrarse ambos antebrazos, Caleb no tardó en prometernos que jamás intentaría otra cosa peligrosa como esa.

Y sin embargo, esta semana su opinión cambió.

Debido a la caída, Caleb comenzó a tomar unas gomitas de vitaminas diseñadas para estimular el crecimiento de los huesos. Le gustan tanto sus vitaminas que nos hizo saber con mucho orgullo que quería romperse el brazo otra vez… ¡solo para que le diéramos más vitaminas!

Pero por loco que parezca, la actitud de Caleb en cuanto a sus brazos rotos se asemeja a la actitud de los inversores cuando pierden dinero en los mercados.

Afortunadamente, existe una forma se sacar partido de las opiniones cambiantes de los inversores, permitiéndote capturar ganancias consistentes del mercado.

“¡No invertiré en acciones nunca más!”

Hace unos días tuve una conversación con mi vecino Ron.

Cuando el mercado se vino abajo en diciembre, Ron cerró el año con una que otra pérdida significativa. Su forma de hablar se parecía mucho a la de Caleb después de romperse el brazo.

“Zach, no volveré a confiar en los mercados de nuevo. Parece que ni bien me confío lo suficiente como para invertir unos dólares, el mercado se da vuelta y empiezan las ventas. ¡Ya me harté de perder dinero!”

Después me dijo que si tan solo pudiera amortiguar un poco las pérdidas de diciembre, sacaría su dinero del mercado y no volvería a entrar nunca más.

Por fortuna para Ron, el mercado ha recuperado completamente sus pérdidas de fines de 2018. Pero no creo que Ron cumpla con su promesa de abandonar el mercado “para siempre”.

¡Retroceso a la vista! Pero no por mucho…

¿Qué pasa cuando los inversores aliviados recuperan sus pérdidas y sacan hasta su último centavo del mercado?

Después de un repunte poderoso como el que hemos visto en 2019, no es raro que el mercado se estanque o incluso retroceda en el corto plazo. Claro que no tengo una bola de cristal que prediga qué harán las acciones día a día. Pero lo cierto es que tendría sentido que el mercado se tomara un respiro después de un alza tan poderosa en estos dos primeros meses del año.

Teniendo esto en cuenta, tal vez es hora de retirar algunas fichas de la mesa. Esto es particularmente cierto si eres una de esas almas valientes que aprovechó el enorme sell-off generalizado y compró acciones cerca de sus niveles más bajos. Siempre que capturas una ganancia importante en muy poco tiempo, es buena idea vender parte de tu posición y asegurar algunas ganancias.

Sin embargo, yo no sacaría demasiado del mercado.

De hecho, usaría cualquier retroceso como una oportunidad para comprar más acciones de compañías con ganancias en crecimiento.

Y es que una vez que los inversores emocionales como Ron decidan volver a la Bolsa, no dudes que las acciones irán al alza una vez más.

Piénsalo…

¿Qué crees que hará Ron una vez que la Bolsa estadounidense salte a nuevos máximos? ¿Y qué imaginas que pasará una vez que nos acerquemos a las fiestas y el mercado escale un 20% año a la fecha?

Lo más probable es que el “miedo a quedarse fuera” (FOMO) diga presente. Y cuando eso pase, Ron estará más que dispuesto a invertir en compañías populares a precios altísimos, ya que para entonces su apetito por ganancias será voraz.

En ese punto, por supuesto, no le importarán los riesgos…

Esto es parecido a cómo mi hijo Caleb desarrolló un apetito por sus vitaminas, incluso si eso significaba romperse el brazo nuevamente.

Por ahora, lo más inteligente es repasar las oportunidades de inversión que estamos discutiendo aquí en El Inversor Diario. Cualquier retroceso en las próximas semanas debería resultar en una excelente oportunidad para capturar ganancias de los inversores emocionales que siempre están un paso atrás.

Por más ingresos,

Zach Scheidt