Tu banquero te prestará dinero sin importar si compras un activo o un pasivo. Tu banquero no te dice qué comprar. Si deseas comprar una lancha y tu estado financiero muestra que puedes afrontar los pagos, el banquero estará más que dispuesto a prestarte el dinero. Pero por favor no lo hagas. 

Robert Kiyosaki

Querido lector:

Mi padre rico una vez dijo:

“Algunas personas creen que Dios quiere que vivamos frugalmente y evitemos las tentaciones de las cosas buenas de la vida. Hay otras personas que creen que Dios creó estas cosas maravillosas para que las disfrutemos hasta el fin. Depende de ti elegir en qué visión de Dios quieres creer”.

Personalmente, quiero que accedas a las maravillosas cosas materiales que este mundo tiene para ofrecer, sin sacrificar tu bienestar financiero y terminar viviendo en un “infierno financiero”.

Por eso, en las lecciones que siguen te voy a contar una historia sobre la abundancia:

Lección 1:

La diferencia entre una deuda mala y una deuda buena.

Mi padre rico siempre hizo hincapié en la importancia de tener una buena educación financiera y en el hecho de que su hoja de balances estuviera limpia como un boletín de calificaciones escolar, sin un solo rojo dentro.

Cuando se trata de deuda buena vs deuda mala, permíteme repetir lo que él me decía a menudo: “cada vez que le debes dinero a alguien, te conviertes en un empleado de su dinero”.

Es decir, si tomas un préstamo a 30 años, te has convertido instantáneamente en un empleado por 30 años (y cuando la deuda se salde no te van a dar un regalo de felicitaciones).

Mi padre rico pidió dinero prestado, pero hizo todo lo posible por no convertirse en la persona que realmente pagó esos préstamos. Esa es la clave y vale la pena repetir su consejo.

Siempre nos explicaba a su hijo Mike y a mí que la buena deuda era una deuda que otra persona paga por ti, y la mala deuda era la que tienes que pagar con tu propio sudor y sangre. Su amor por las propiedades de alquiler se basó en “el banco te otorga el préstamo, pero tu inquilino lo paga por ti”.

Lección 2:

El poder de la inspiración

Creo que nuestro Creador nos ayuda a los humanos a construir cosas hermosas. Cuando veo una hermosa pintura o una hermosa casa o un hermoso automóvil, me siento inspirado.

Siento la generosidad, la belleza y la abundancia de Dios, y eso me inspira a salir e invertir más vigorosamente, invirtiendo más, no trabajando más. Me doy cuenta de que las personas que se tratan mal a menudo no son las personas más inspiradoras para estar cerca.

Tengo algunos amigos cercanos que son tan tacaños. Quiero mucho a mis amigos y no impongo mis puntos de vista financieros sobre ellos.

Pero trabajan duro para vivir por debajo de sus medios, mientras que Kim y yo trabajamos duro para expandir continuamente nuestros medios.

Eso hace una gran diferencia en la forma en que vivimos nuestras vidas. Como dije, todos somos distintos y tomamos decisiones diferentes en nuestras vidas. Simplemente estoy compartiendo con ustedes cómo mi esposa y yo usamos los lujos de la vida para inspirarnos a ser más ricos.

Lección 3:

A mi banco le encanta prestarme dinero

Mi afirmación en adre Rico Padre Pobre de que tu casa no es un activo generó mucha controversia. De hecho, recibo más correos de reclamos sobre eso que sobre cualquier otro punto en mis libros.

A menudo digo: “cuando tu banquero dice que tu casa es un activo, no te están mintiendo. Simplemente no están diciendo de quién es el activo. Porque TU casa es SU activo”.

No digo que no compres algo, lo que digo es: “No consideres a un pasivo como si fuera un activo”. Sin embargo, las críticas siguen llegando.

Tu banquero te prestará dinero sin importar si compras un activo o un pasivo. Tu banquero no te dice qué comprar. Si deseas comprar una lancha y tu estado financiero muestra que puedes afrontar los pagos, el banquero estará más que dispuesto a prestarte el dinero.

Si deseas comprar una casa de tres habitaciones que usarás como una propiedad de alquiler que te hace ganar dinero y tu estado financiero es favorable, el banquero nuevamente te prestará ese dinero.

¿Por qué?

Porque independientemente de si pides prestado dinero para un pasivo o un activo, para el banco cualquiera de los dos es un activo. Las personas que primero piden prestado dinero para comprar activos por lo general terminan con más dinero para comprar pasivos. En cambio a las personas que solo compran pasivos a menudo no les queda dinero para comprar activos.

Como a tu banquero no le importa realmente si compras activos o pasivos, ya que cualquiera de los dos es un activo para el banco, tal vez a ti sí debería importarle.

De hecho, cuanto más te importe, más contento está el banquero porque su trabajo es prestarte más dinero, no rechazar tu préstamo. Los banqueros no ganan dinero a menos que tomes dinero prestado.

Entonces, cuanto más rico te vuelves, más feliz se vuelve tu banquero. Amo a mi banco porque siempre me presta dinero para comprar más activos.

Lección 4:

¿Qué activo es el que más ama tu banquero?

Un locutor de radio me preguntó una vez: “¿En qué invierte usted?”. Le respondí: “Comencé a invertir en bienes raíces en mis veintes, por lo que la mayor parte de mis inversiones está en bienes raíces en la actualidad. También tengo negocios y algunos activos en papel, como acciones y bonos”.

El entrevistador luego dijo: “No me gustan los bienes raíces. No quiero arreglar los baños y recibir llamadas telefónicas de inquilinos molestos a altas horas de la noche. Es por eso que no invierto en bienes raíces. Todo lo que tengo está en acciones o fondos mutuos “.

Luego terminó la entrevista, interrumpido por una pausa comercial, y fui expulsado del estudio.

Más tarde esa noche, reflexioné sobre esa entrevista. Me dije a mí mismo: “Qué decisión tan costosa ha hecho el entrevistador de radio. Él no quiere invertir en bienes raíces porque no quiere arreglar inodoros o recibir llamadas telefónicas tarde por la noche. Me pregunto si él sabe cuánto le está costando esa única idea”.

Cuando me senté después de la entrevista esa noche, pude escuchar a mi padre rico diciéndome: “¿Cuál de las cuatro clases de activos es lo que más ama a mi banquero?”.

La respuesta es que son los bienes raíces. De las cuatro clases de activos, es muy difícil recibir un préstamo para iniciar una pequeña empresa. Es posible que obtengas un préstamo para pequeñas empresas, pero esos préstamos a menudo requieren que comprometas otros activos como garantía.

También es muy difícil lograr que tu banquero te preste dinero para comprar activos en papel, especialmente durante 30 años a una tasa de interés baja. Pero tu banquero sin duda te prestará el dinero para comprar bienes raíces.

Padre rico nos dijo a Mike y a mí: “Si quieren ser ricos, deben darles a sus banqueros lo que ellos quieren. Primero, querrá ver sus estados financieros. Segundo, querrá prestarles dinero para comprar bienes raíces. Simplemente sepan lo que quieren sus banqueros y será más fácil que se hagan ricos”.

El prejuicio del locutor de radio contra los bienes raíces es una idea cara porque se ve obligado a usar su propio dinero –después de impuestos- para comprar sus acciones, bonos y fondos mutuos sin poder apalancar el dinero de su banquero.

Está obligado a usar el dinero más caro de todos, su propio dinero que proviene de su propio trabajo, y solo después de que el gobierno haya tomado su parte en concepto de impuestos.

Saludos,

Robert Kiyosaki

Robert Kiyosaki, autor del bestseller Padre Rico Padre Pobre y otras 25 guías financieras, ha desarrollado su carrera trabajando como educador financiero, empresario, exitoso inversor, magnate de bienes raíces y orador motivacional, mientras dirige Rich Dad Company.