La recomendación en este escenario es distribuir posiciones hacia el sector de recursos naturales como el oro y el petróleo y las compañías relacionadas a los gastos de construcción e infraestructura, que se beneficiarán del crecimiento de los precios. 

Por Zach Scheidt

¡Cuidado, ahí viene la inflación!

¿Está segura tu cuenta de inversión?

La semana pasada se publicaron las minutas de la última reunión de la Reserva Federal y “casi todos los participantes” percibieron una inflación acercándose a su meta de 2%.

Es un tema de Estados Unidos, sí. Pero si se destapa “el fantasma”, afectará a todo el planeta.

Así que el día de hoy quiero hablarte un poco sobre por qué los inversores están preocupados por la inflación y lo que esto significa para tu jubilación…

Buena inflación vs. Mala inflación

Se nos has enseñado que la inflación es un factor negativo en nuestras vidas.

Pero, ¿sabías que la inflación no siempre es mala? De hecho, se considera que una cantidad moderada de inflación es en realidad saludable para la economía.

La buena inflación ocurre cuando una economía crece y existe más demanda por bienes o servicios importantes, como alimentos, productos fabricados, energía e incluso capital humano. A medida que la demanda toma impulso, la gente y los negocios están más dispuestos a gastar más por cosas que necesitan. Esta suba en la demanda puede generar precios más altos –o lo que es, inflación.

Una de las primeras señales de inflación que vimos este año en Estados Unidos –y la que en parte tiene la culpa de la baja aguda de mercado que vimos hace poco– fue un incremento en los salarios. En enero, los salarios en los Estados Unidos crecieron un promedio del 2,9% durante el mismo período de tiempo elaño pasado.

¿Crees que los millones de trabajadores que recibieron un aumento del 2,9% en sus salarios consideraron esta “mala inflación”?

¡En lo absoluto!

Estos incrementos en los salarios son parte de una economía saludable y en crecimiento que está dispuesta a pagar por el trabajo. También ayuda que los recortes de impuestos hayan dejado a las grandes empresas con más capital para gastar en sueldos más altos, así como salarios mensuales mayores, bonos más gordos y otros beneficios laborales.

El nivel actual de inflación está justo en el punto en el que se da crecimiento económico. No está demasiado de un lado ni del otro. Si la inflación llegara a dispararse agudamente, tendríamos que preocuparnos de que los ciudadanos de Estados Unidos puedan costearse ese costo de vida más alto. Si la inflación llegara a caer demasiado, entonces tendríamos en nuestras manos una preocupante señal de que la economía no está creciendo tanto como pensábamos.

Inflación más alta lleva a intereses más altos

Una de las razones por las que los inversores reaccionaron negativamente al incremento en los sueldos que se dio en enero fue que la inflación naturalmente necesita mayores tasas de interés. Y esto a su vez puede causar problemas para los negocios y la economía.

Existen dos razones por las que las tasas de interés se relacionan muy de cerca a la inflación.

La primera es “natural”. Esto significa que se da debido a diferentes fuerzas de mercado.

Cuando la inflación comienza a tomar impulso los consumidores están totalmente incentivados a gastar su dinero rápido. Después de todo, si ahorras tu dinero, éste perderá valor si la inflación llegara a ser demasiado alta.

Entonces las personas típicamente sacan su dinero de los bancos y los gastan o invierten en “cosas” que mantendrán su valor –como el oro.

A fin de evitar que todo el mundo retire su dinero de los bancos, las entidades bancarias están obligadas a ofrecer intereses más altos.

La segunda razón es más “forzada”. Con esto me refiero que la intervención del Gobierno (o la Fed), que intencionalmente incrementa los intereses.

Cuando la Reserva Federal se preocupa de que la inflación esté demasiado alta, el arma principal ante tal fenómeno es un aumento agresivo de las tasas de interés.

El raciocinio es el siguiente: si la Fed aumenta los intereses, entonces habrá un incentivo para que los consumidores NO gasten su dinero inmediatamente, sino que lo mantengan en el banco generando intereses. Claro que para que esto funcione es necesario que las tasas de interés sean más altas que la propia inflación, de lo contrario el capital de los consumidores aún estarían perdiendo dinero si no lo usan rápidamente.

Los niveles de enero de inflación más alta han llevado a algunos inversores a especular si la Fed será más agresiva en los aumentos en los intereses. Pero como notarás, los niveles actuales de inflación no están ni cerca de ser lo suficientemente altos como para preocuparse realmente de los efectos peligrosos del fenómeno inflacionario “malo”.

Cómo sacar provecho al ciclo

La pregunta, como siempre, es qué hacemos con esto.

Desde mi punto de vista recomendaría distribuir posiciones hacia el sector de recursos naturales como el oro y el petróleo y las compañías relacionadas a los gastos de construcción e infraestructura.

Se trata de posiciones que deberían beneficiarse realmente de una suba en la inflación en Estados Unidos, gracias a los precios más altos para los recursos y proyectos que cubren.

¡Por más ingresos!

Zach Scheidt