En este sentido, hoy vamos a desmentir uno de los mayores mitos del mercado del petróleo, lo que representa una parte esencial de nuestro mercado alcista de largo plazo en el commodity: “los autos eléctricos disminuirán la demanda por petróleo”.

Por Zach Scheidt

Ya lo dijimos la semana pasada: el mercado alcista del “oro negro” no se detendrá.

Son muchos los factores que se encuentran detrás de esta tendencia y hoy vengo a profundizar en uno que la mayoría tiende a analizar desde un punto que para mí está completamente errado.

Porque a pesar de que el precio del barril ha crecido un 25% en lo que va del año, y casi un 50% en los últimos doce meses, pienso que aún tenemos bastante pista para seguir creciendo.

Mi objetivo es que El Inversor Diario se transforme en la única fuente que necesites en lo que refiere a las inversiones en petróleo –y bueno, las inversiones en general. Todo el equipo de Agora Publicaciones está trabajando en analizar cada detalle de los factores que juegan un rol importante en el mercado de hoy.

En ese sentido, lo primero que te pedimos es que trates de olvidar todo el ruido y distracciones de la prensa financiera: aquí solo te daremos la información más importante, la que realmente tendrá impacto en los mercados.

Ya hace unos días te expliqué cómo un anuncio de aumento en la producción de petróleo por parte de los países de la OPEP no tiene el resultado de bajar los precios que a simple vista puede parecer (puedes revisar “Gracias Canadá… por mantener vivo el mercado alcista” acá).

Hoy vamos a desmentir uno de los mayores mitos del mercado del petróleo, lo que representa una parte esencial de nuestro mercado alcista de largo plazo en el commodity: “los autos eléctricos disminuirán la demanda por petróleo, bajando su precio”.

Todos hemos escuchado ese argumento: la sociedad está optando cada vez más por fuentes de energía renovables a la vez que se aleja de los combustibles fósiles, razón por la cual la demanda por petróleo (y el precio del mismo) deberían disminuir firmemente en el futuro.

Sin embargo, solo la mitad de eso es verdad.

No cabe duda de que las generaciones jóvenes tienen muchísima conciencia ecológica y están liderando el distanciamiento de los combustibles fósiles. Esto ha llevado a un crecimiento exponencial en las ventas de vehículos eléctricos, que superaron los 2 millones en 2017 –un contraste notable con los pocos miles que existían en 2010.

Sin embargo, como inversores apostamos a mantener la mirada puesta en el panorama completo.

Más de 7.000 millones de personas habitan este planeta, y la gran mayoría de ellas viven en países en vías de desarrollo, como China e India, que entre ambos cuentan por un tercio de la población mundial. Hasta hace poco, muchas de estas personas no tenían acceso alguno al mercado de los automóviles.

La razón es que las economías de estas naciones en desarrollo no le habían otorgado a la clase media la suficiente cantidad de ingresos como para poder adquirir un auto.

O que, simplemente, no tenían clase media.

Pero eso está cambiando rápidamente.

Más específicamente, la clase media china está siendo generosamente beneficiada por el comercio global y por los adelantos importantes en la tecnología, lo que ha resultado ser la clave para finalmente incrementar los ingresos en el país.

Según McKinsey, en 2012 el 54% de las familias urbanas de China eran consideradas “clase media”, es decir, que ganaban entre US$ 9.000 y US$ 16.000 por año. Pero para 2022, y gracias a un creciente número de trabajos de alta paga en la industria de la tecnología de vanguardia y a servicios relacionados, un 54% de estas familias serán clasificadas como de clase “media alta”, es decir, que ganarán entre US$ 16.000 y US$ 34.000 al año.

Esto finalmente permitirá que una porción importante del país más poblado el mundo tenga acceso al mercado de los automóviles por primera vez.

Pero no van a comprar autos eléctricos…

Los motores de combustión interna seguirán siendo la elección obvia en lugares como la región rural china, debido lo prácticos que son y a sus precios más bajos. Esto no solo mantendrá el equilibrio de demanda actual para el petróleo, sino que en realidad incrementará la demanda a medida que más ciudadanos de las naciones en vías de desarrollo entren al mercado de los automóviles.

Es por esto que no apostaría por una baja mucho más profunda en los precios del petróleo en el futuro cercano.

Así se desmiente un mito.

Y se nos abre una oportunidad de ir en contra del mismo. Por ejemplo, a través del United States Oil Fund ETF (USO)…

Buena caza.

Zach Scheidt,

Zach Scheidt es editor de los servicios Megacontratos e Ingresos Instantáneos (parte del servicio premium Estrategias Alpha) para Agora Publicaciones.