Esta semana profundizamos en los quiebres de “momentum” que abordamos la semana pasada. Cómo la psicología de los inversores determina el balance entre oferta y demanda, factores fundamentales para encontrarlos.

Por Greg Guenthner 

La semana pasada prometí que te mostraría unos trucos que puedes usar para capturar ganancias consistentes invirtiendo en los quiebres más fugaces del mercado. Y es que cuando hablamos de trading, lo único mejor que las ganancias a secas son las ganancias rápidas. Estamos a Por Greg Guenthner, desde Baltimore, Maryland la mitad de nuestra serie de trading educacional, y nuestra meta es simple: enfocarnos en cómo tradear, incluyendo las estrategias específicas que durante mi carrera me han ayudado a capturar ingresos una y otra vez.

La semana pasada vimos cómo operar en lo que yo llamo “quiebres de impulso” o momentum. Vimos que cuando una acción oscila dentro de una tendencia determinada, existe un momento en el que esa tendencia se quiebra, y que es ése el momento de comprar.

Bueno, esta semana profundizaremos un poco más sobre cómo operan las fuerzas que se ocultan detrás los quiebres –es decir, cómo se comportan los diferentes factores de corto plazo de forma conjunta para producir uno de estos quiebres.

En lo que refiere a las fluctuaciones de corto plazo del mercado, a los traders y los medios financieros les gusta decir el término quiebre, “breakout” en inglés. Sin embargo, nadie habla realmente de cómo funcionan estos quiebres, o por qué identificarlos es un pilar básico del éxito en las inversiones.

Y todo se reduce a nuestras viejas amigas “oferta y demanda”.

Los traders de corto plazo estudian la oferta y la demanda del papel de una compañía, fuerzas que en último término son las responsables por las fluctuaciones de cada una de las acciones que se negocian en el mercado abierto.

Entonces lo que hacemos es estudiar las fluctuaciones en el precio de una acción para determinar el estado de los niveles de oferta y demanda.

¿Por qué lo hacemos? Porque la oferta y la demanda son los únicos factores que impactan de forma directa en la cotización de una acción. A pesar de que los factores fundamentales en el largo plazo generalmente resultan en un incremento en la demanda (y en el precio), esos fundamentos muchas veces pueden no estar alineados con el precio actual de una acción determinada.

Considera la corrección de mercado y volatilidad que hemos vivido este año. Tanto las compañías “buenas” como “malas” vieron una caída en los precios de sus acciones.

Ahora, una vez que entiendas cómo interactúan la oferta y la demanda, nunca tendrás que preocuparte por estas desviaciones. En vez de eso, sabrás cómo poner en uso toda la información de mercado disponible y actuarás en situaciones de alta probabilidad.

Así es cómo funciona:

Para la mayoría de los inversores, después de comprar una acción es muy natural ponerse a ver cómo fluctúa la cotización en relación con su precio de compra. Todos hemos hecho eso. Y luego ver cómo tu posición sube al verde o cae al rojo impacta de sobremanera tu decisión de vender o mantener tus posiciones.

Estas cotizaciones son importantes. Piensa que cada uno de estos precios son los precios que fueron pagados por incontables inversores intentando hacer dinero. Como resultado, la toma de decisiones de esos individuos está basada casi en su totalidad en las cotizaciones previas del activo.

Con esto en mente, lo que queremos explotar son estos precios tan importantes psicológicamente, y los gráficos son un elemento clave para llevar adelante esta práctica. Los gráficos nos ofrecen una mirada rápida pero completa de las fluctuaciones en el precio. Sin ir más lejos, al analizar ciertas formaciones en los gráficos de rendimiento de una acción, podemos ver los puntos de inflexión emocionales que inversores y traders han determinado como los más importantes.

Y es así como nacen nuestras oportunidades de trading de corto plazo.

Veamos este sencillo gráfico:

Aquí tenemos una acción que cotizó entre US$76 y US$83 desde mediados de diciembre hasta comienzos de abril. Esto significa que cualquiera que haya comprado acciones en 2018 tuvo una conexión emocional con algún precio entre US$76 y US$83.

Recuerda: estas cotizaciones pasadas son importantes debido a los inversores que compraron sus posiciones a estos niveles. Entonces, cuando el papel se disparó al alza, si bien hubo muchos inversores estuvieron dispuestos a deshacerse de sus posiciones ganadoras, hubo muchos más que no. Esto disminuye la oferta de acciones disponibles, ayudando a la acción a ir al alza. Lo contrario ocurría si las acciones cayeran significativamente por debajo de US$76. Los inversores frustrados probablemente venderían, llenando el mercado con acciones baratas.

No olvides que los traders de corto plazo no se preocupan mucho por la compañía detrás de la acción, las calificaciones de los analistas o las ganancias. ¡Lo único que da dinero es el precio!

Ahora puedes ver cómo analizar la oferta y la demanda es una forma sencilla para encontrar quiebres de momentum para tradear ganancias de corto plazo.

Saludos,

Greg Guenthner

Greg Guenthner es editor de Especulación Inteligente para Agora Publicaciones.